31/08/2026
Una parte de la delegación de Las Leonas arribó este lunes al Aeropuerto Internacional de Ezeiza con la Copa del Mundo. Entre abrazos, emoción y el cariño de familiares y seguidores, las protagonistas comenzaron a dimensionar el valor de la tercera estrella.
La Copa del Mundo ya está en Argentina. Luego de conquistar el título en Amstelveen, una parte del seleccionado nacional regresó al país y recibió una cálida bienvenida entre familia, amistades y la comunidad del hockey. María José Granatto fue la encargada de aparecer con el trofeo que Las Leonas volvieron a levantar después de 16 años.
Argentina se consagró campeona tras igualar 1 a 1 frente a Países Bajos durante el tiempo reglamentario e imponerse por 3 a 1 en los shoot-outs. De esta manera, el seleccionado alcanzó su tercer título mundial, después de Perth 2002 y Rosario 2010.
Para Juana Castellaro, la conquista tuvo un significado especial por tratarse de su primera Copa del Mundo con el seleccionado mayor. “Es una locura, increíble. Estoy muy feliz de haber debutado en un Mundial mayor y coronarlo de esta manera. Es impensado”, expresó. Además, destacó la unión de un equipo que “se entregó desde el minuto cero por la camiseta más linda del mundo”.
Julieta Jankunas también intentó poner en palabras la emoción de alcanzar uno de los mayores logros de su carrera: “Todavía no encuentro las palabras para bajar todo lo que está pasando. Solo sé que tengo felicidad, descontrol, y ya el tiempo nos va a ir acomodando”.
La delantera recordó especialmente el momento del himno argentino, rodeadas por el público neerlandés, y valoró la presencia de antiguas referentes de Las Leonas durante la consagración. “Varias ex Leonas se sumaron a nuestro barco, estuvieron ahí con nosotras y esto también es de ellas”, aseguró.
Fernando Ferrara, entrenador del seleccionado argentino, sintetizó sus sensaciones con una frase: “Felicidad infinita, porque el esfuerzo es un montón. Era la revancha del Mundial pasado y no se nos iba a escapar”.
El director técnico también resaltó lo que representa esta conquista para las nuevas generaciones: “Es el deporte que amamos y, si para las chicas sirve de inspiración, bienvenido sea”.
Después de Perth 2002 y Rosario 2010, la Copa del Mundo volvió a casa. La tercera estrella ya forma parte de la historia de Las Leonas y del deporte argentino.
Prensa CAH